jueves, 31 de agosto de 2017

Rape en amarillo


El rape, es un pez que vive en aguas profundas. Posiblemente sea el animal más feo del planeta, y además vive en el hábitat más inhóspito con diferencia de la Tierra: el solitario y oscuro fondo del mar.
Hay más de 200 especies de rape, la mayoría vive en las profundidades de los océanos, aunque hay algunas especies que viven en aguas tropicales menos profundas. Su color suele ser gris oscuro, tienen cabezas enormes y gigantescas bocas en forma de media luna, llenas de dientes afilados y traslúcidos. Algunos rapes llegan a alcanzar un metro de longitud.
Tienen una boca tan grande y un cuerpo tan maleable que pueden tragarse presas que les doblan en tamaño. 

Ingredientes para 4 personas:

600 gr de rape en rodajas
1 cebolla grande
1 vaso de vino blanco seco
1/2 vaso de aceite de oliva
3 cucharadas de harina
1 cucharada de vinagre
1 hoja de laurel
1 pizca de hebras de azafrán
1 pizca de tomillo
1 cucharadita de sal

Preparación:

En un recipiente mezclamos el vino, el vinagre, seis cucharadas de aceite de oliva, una pizca de sal, el tomillo y el laurel. Añadimos 1/2 vaso de agua, mezclamos todo bien y sumergimos las rodajas de pescado, las dejaremos macerar durante un par de horas, dándole la vuelta al pescado de vez en cuando.


Una vez macerado, escurrimos el pescado, colamos el jugo de la marinada y lo reservamos.
Preparamos un plato con harina para rebozar el pescado. Calentamos 4 cucharadas de aceite en una sartén, enharinamos el pescado y lo freímos por ambas caras. Lo dejamos escurrir sobre papel absorbente de cocina para que suelte el exceso de aceite.


Pelamos y picamos la cebolla. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén y pochamos la cebolla a fuego lento con una pizca de sal. 



Añadimos la marinada reservada, subimos el fuego y dejamos que reduzca unos 5 minutos.
En un mortero, majamos las hebras de azafrán con una cucharada del caldo de cocción, lo añadimos a la sartén, removemos todo bien e incorporamos las rodajas de pescado fritas. 


Cocemos durante 5 minutos mas y servimos bien caliente.


viernes, 25 de agosto de 2017

Rosquilletas de pipas


Aunque me despedí del reto hasta septiembre, este mes y gracias a Sofía que ha descubierto que le encanta hacer pan, le propuse que hiciera las rosquilletas y con un poco de mi ayuda, el resultado ha sido genial. Nos las comimos todas como pipas de buenas que estaban. Yo tengo que reconocer que este verano estoy muy vaga y le dedico poco tiempo al blog, pero es que aquí en la playa y con tanta gente en casa, no nos queda tiempo para nada. Estas rosquilletas valen para tomarlas en vez de pan acompañando a las comidas o servirlas como un bocadito cubiertas por sobrasada, anchoas etc, etc.
Con esta receta participo en el Reto Tus recetas del mes de agosto. Para este reto he elegido la receta del blog Aquí se cuece jugando, "Rosquilletas de pipas".

Ingredientes:

400 gr de harina de fuerza
100 mililitros de aceite de girasol
150 mililitros de agua tibia
un sobre de levadura de panadería
50 gr de pipas de girasol
10 gr de sal

Preparación:

Primero la forma de hacerlo con thermomix.
Pesamos la harina y reservamos.
Precalentamos el horno a 200 grados centígrados.
Ponemos el agua en el vaso de la Thermomix, con el aceite y programamos 2 minutos a 37 grados en velocidad 2. Añadimos la mitad de la harina y la levadura y programamos 8 segundos en velocidad 6. Añadimos el resto de la harina y la sal y y amasamos en velocidad espiga durante 3 minutos.
Sacamos la masa del vaso, le añadimos las pipas y amasamos con las manos.
Ponemos la masa en un bol cubierto con un paño de cocina hasta que la masa doble su volumen.
Si lo hacemos de forma manual, ponemos todos los ingredientes excepto la sal y las pipas en un bol grande y amasamos con las manos, hasta que quede una masa uniforme. Añadimos la sal y las pipas y amasamos durante varios minutos mas, le damos forma de bola, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar hasta que doble su volumen mas o menos hora y media.





Una vez que la masa ha doblado su volumen, cortamos pequeñas porciones de masa con las que haremos puritos finos mas o menos todos del mismo tamaño, los pintamos con huevo batido y cubrimos con más pipas de girasol.



Horneamos a 200 grados centígrados durante 10 minutos aproximadamente, hasta que estén dorados.






martes, 22 de agosto de 2017

Ensalada de conchas con melón y queso feta

 

Esta fruta  que cuenta con un amplio abanico de aplicaciones culinarias constituye una excelente opción para mitigar el calor veraniego. Fruta veraniega por excelencia, el melón resulta un postre muy refrescante si se consume solo y también si se mezcla con otras frutas en una macedonia. Se puede preparar en forma de sorbete, helado o batido. Un plato muy extendido es el melón con jamón, como ingrediente de una ensalada, una buena opción es combinarlo con hiervas aromáticas, como la mente o la albahaca.
Con esta receta participo en el reto Color y Sabor de Temporada del mes de agosto de 2017.

Ingredientes para 4 personas:


300 gr de conchas
2 tomates
300 gr de melón
una cebolleta
una lata de maíz dulce
una lata de atún en aceite
50 gr de aceitunas negras
100 gr de queso feta
4 cucharadas de aceite de oliva
una cucharada de vinagre
sal

Preparación:

Ponemos una olla con abundante agua y una pizca de sal a calentar para cocer la pasta siguiendo las instrucciones que indique el paquete de envase, debe quedar al dente. Una vez cocida, la escurrimos.
Pelamos los tomates, quitamos las semillas y cortamos en trocitos, reservamos.
Cortamos el melón en trozos y quitamos las semillas.
Escurrimos el atún y el maíz y reservamos los ingredientes por separado.
Cortamos la cebolleta en trozos pequeños.


Para hacer la vinagreta, ponemos en un cuenco el aceite, el vinagre y una pizca de sal y batimos durante unos segundos.
En una ensaladera, echamos la pasta y el resto de los ingredientes, incluido el queso feta desmenuzado y aliñamos con la vinagreta.



domingo, 20 de agosto de 2017

Pastel de calabacín a la salvia.


Los que sois asiduos a mi blog, habréis visto que me encantan los pasteles salados y los quichés. Los puedo preparar con cualquier ingrediente que tenga en el frigorífico y un poco de imaginación.
El calabacín es una hortaliza que además de tener numerosos efectos benéficos para el organismo, resulta delicioso en todos los platos donde está presente. Es un excelente acompañante para platos de carne o pescado y ya si lo enriquecemos con hierbas aromáticas nos puede dar como resultado este pastel que seguro os gustará.
Con esta receta participo en el reto de Desafío en la Cocina del mes de agosto, he elegido este pastel porque cuando se hizo el reto de pasteles salados yo, no participaba en él.

Ingredientes:

50 gr de tomates secos en aceite
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 calabacines
una cebolla cortada en juliana
2 dientes de ajo chafados
un paquete de masa brisa
3 huevos
100 gr de queso ricota desmigado
5 hojas de salvia picada
una cucharadita de orégano seco
100 gr de parmesano rallado
200 mililitros de nata
sal y pimienta

Preparación:

Escurrimos los tomates secos y los cortamos en trozos gruesos con un cuchillo.
Ponemos el aceite a calentar a fuego medio. Añadimos los calabacines cortados en tacos y salpimentados, la cebolla y los ajos. Freímos durante 10 minutos y retiramos del fuego.


Precalentar el horno a 200 grados.
Cubrimos un molde con la pasta brisa, ponemos garbanzos (u otras legumbres) y metemos al horno durante 15 minutos.

Sacamos del horno, quitamos las legumbres y volvemos a hornear otros 5 minutos.


En un bol batimos los huevos y la ricota, añadimos la nata, salpimentamos y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.











Incorporamos el contenido de la sartén, los tomates, las hojas de salvia, el orégano y el palmesano. Mezclamos bien, y lo repartimos sobre la masa brisa.



Metemos al horno y mantenemos durante 30 minutos hasta que se vea cuajado.






miércoles, 16 de agosto de 2017

Tarta mediterránea



Las hortalizas son un conjunto de plantas cultivadas generalmente en huertas o regadíos, que se consumen como alimento, ya sea de forma cruda o preparada culinariamente, y que incluye las verduras y las legumbres verdes (las habas y los guisantes). Las hortalizas no incluyen las frutas ni los cereales. Las hortalizas frescas deben conservarse adecuadamente hasta el momento del consumo. Las condiciones y duración del almacenamiento influyen mucho en el aspecto y valor nutritivo. La mayoría de las hortalizas deben conservarse a temperaturas bajas con una alta humedad ambiental, por lo que el verdulero del frigorífico es el lugar más recomendable. Se aconseja ponerlas en bolsas agujereadas o con láminas de aluminio y evitar que el envase sea hermético. Por ejemplo las espinacas, lechuga, etc, no conviene tenerlos más de 3 días, sin embargo las zanahorias, nabos, remolacha, son menos sensibles y se conservan durante más tiempo. Algunas como las cebollas y los ajos secos, no precisan ser conservados en la nevera, siendo más adecuado un lugar seco y aireado. Las vitaminas de las hortalizas se destruyen con la exposición a la luz, el aire y el calor. Las sales minerales se disuelven en el agua al cocer las hortalizas. Para poder beneficiarse de las vitaminas, de los minerales y del sabor, es preciso cocinarlas con poca agua o mejor con vapor y de una forma muy rápida, sumergiéndolas directamente en agua hirviendo. 

Ingredientes para 6 personas:

Un pimiento rojo
un pimiento verde
100 mililitros de aceite de oliva
una berenjena mediana cortada en dados 
un boniato pequeño pelado y cortado en dados
un calabacín pequeño cortado en dados
2 cebollas medianas cortadas en rodajas finas
2 hojas de laurel
300 gr de masa brisa
8 ramitas de tomillo (solo las hojas)
120 gr de queso ricota
120 gr de queso feta
7 tomates cherry cortados por la mitad
3 huevos
200 mililitros de nata para montar
sal y pimienta.

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados.
Extraemos el corazón y las semillas de los pimientos, los ponemos en la bandeja del horno.
Mezclamos la berenjena en un bol con cuatro cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta. Los ponemos en una fuente apta para horno junto al boniato y el calabacín y metemos al horno para que se vayan asando a la vez que los pimientos, los dejamos unos 30 minutos para que estén bien hechos.
























Retirar del horno y bajar la temperatura a 180 grados.
Una vez fríos los pimientos, los pelamos y cortamos en tiras.
Mientras se están asando las verduras, calentamos a fuego medio 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén. Salteamos las cebollas con las hojas de laurel y una pizca de sal durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que esté blanda. Retiramos del fuego, sacamos las hojas de laurel y reservamos.
Untamos un molde para tartas con aceite o con spray, extendemos la masa brisa cubriendo el molde, tapamos esta con papel de horno y esparcimos por encima legumbres secas, horneamos durante 30 minutos. Transcurrido este tiempo, retiramos las legumbres y el papel y horneamos 10 minutos mas. Sacamos del horno y dejamos enfriar.


Repartimos la cebolla sobre la masa, encima las verduras asadas. Espolvoreamos por encima la mitad de las hojas de tomillo, ambos quesos desmigajados y los tomates partidos por la mitad, con la parte cortada hacia arriba.












Batimos los huevos y la nata en un bol con una pizca de sal y pimienta y vertemos poco a poco sobre la mezcla de los ingredientes. Echamos el resto del tomillo y horneamos entre 35 a 40 minutos, o hasta que la tarta esté cuajada y dorada. Retiramos y dejamos reposar al menos 10 minutos antes de servir.









lunes, 7 de agosto de 2017

Quiche de tomates cherry y aceitunas a la albahaca.


En verano y cuando estás de vacaciones, a los que nos gusta cocinar, no nos da pereza preparar platos y pasar un poco de tiempo en la cocina para sorprender a los amigos y familiares que vienen a visitarnos. Los que me seguís, sabéis de mi debilidad por los pasteles fríos y quiches, y como siempre en mi frigorífico hay pasta brisa y hojaldre, con cualquier cosa que tengamos podemos preparar un quiche tan rico como este.

Ingredientes:

Una lámina de pasta brisa
15 tomates cherry
una lata de anchoas en aceite
15 aceitunas negras deshuesadas
3 huevos
200 mililitros de nata líquida
100 mililitros de leche
100 gr de queso rallado
unas ramitas de albahaca
60 gr de queso mozzarella
una cucharadita de sal
una pizca de pimienta

Preparación:

Precalentamos el horno a 180 grados.
Forramos un molde para tartas con la pasta brisa, la pinchamos con un tenedor y le ponemos un puñado de legumbres secas en el fondo. Horneamos durante 12 o 15 minutos o hasta que empiecen a dorarse los bordes.
Cortamos  las aceitunas en rodajas y los filetes de anchoa por la mitad.
Batimos los huevos con la nata y la leche, salpimentamos y añadimos la mitad del queso rallado, mezclamos bien.


Retiramos las legumbres de la tarta y repartimos en el fondo los tomates cortados por la mitad, las aceitunas y las anchoas.


Vertemos la mezcla de huevos y nata y espolvoreamos con el queso rallado restante.


Horneamos la quiche entre 25 a 30 minutos o hasta que la superficie empiece a dorarse.
Lavamos las hojas de albahaca y las secamos bien. Cortamos el queso mozzarella en trozos pequeños y los distribuimos sobre la quiche caliente junto a la albahaca.


Dejamos enfriar un poco antes de servir.