Esta es una versión de un pastel francés llamado gâteau weekend. Su nombre se debe a que se conserva blando todo el fin de semana, que es cuando se acostumbra a comer.
Su delicado sabor a limón, se ha ganado la admiración de muchos a lo largo de los años. También es el pastel idóneo para la hora del té.
El limón es un cítrico imprescindible en cualquier cocina y también en el botiquín de los remedios naturales, ya que posee numerosas propiedades curativas, es rico en vitamina C y ácido cítrico, componentes que estimulan el sistema inmunitario.
Es refrescante y de sabor muy ácido, realza el sabor de los alimentos e impide que algunas frutas y verduras ennegrezcan. Su piel y su zumo aromatizan postres, como natillas y sorbetes, y son ingredientes imprescindibles en tartas, pasteles o galletas. Este pastel os va a encantar.
Ingredientes:
225 gr de azúcar blanquilla
1 pizca de sal
180 gr de harina tamizada
1 cucharadita de levadura en polvo
75 gr de mantequilla derretida
100 mililitros de nata
la ralladura de 3 limones
Ingredientes para el almíbar de limón:
75 gr de azúcar blanquilla
el zumo de 2 de los limones usados para la ralladura
Preparación:
Precalentamos el horno a 160 grados. Engrasamos un molde rectangular de 18x8x8 centímetros.
En un cuenco grande batimos los huevos y añadimos poco a poco el azúcar, la sal, la harina y la levadura en polvo. Añadimos a continuación la mantequilla derretida y vertemos la nata y la ralladura de limón.
Cuando esté la masa bien batida, la vertemos en el molde que hemos preparado y la dejamos cocer en el horno durante 45 minutos aproximadamente.
Para comprobar si el bizcocho está cocido insertamos un palillo en el centro, que nos debe salir limpio.
Mientras se está cociendo el bizcocho, preparamos el almíbar de limón, hirviendo el agua, el azúcar y el zumo de limón durante 10 minutos. Retiramos el cazo del fuego y reservamos.
Retiramos el bizcocho del horno y lo embadurnamos de inmediato con una cantidad generosa de almíbar de limón.
Además de darle un toque de brillo al bizcocho, el almíbar penetrará en él, impedirá que se seque y lo mantendrá jugoso durante más tiempo. Dejamos enfriar el bizcocho en el molde durante 15 minutos y lo desmoldamos sobre una rejilla. Servimos el borracho con una taza de té o un buen café.


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