Existen algunos alimentos que alcanzan cierta celebridad por las características que presentan o por ser especialmente beneficiosos para nuestra salud. Precisamente eso es lo que ocurre con la carne de ternera blanca. Lo que la hace tan especial es que procede de animales con una edad de sacrificio comprendida entre 0 y 8 meses, mientras que la ternera a la que estamos más acostumbrados proviene de animales sacrificados entre los 9 y 12 meses.
Ingredientes para 2 personas:
2 huevos
1 limón
2 rebanadas de pan
1,5 cucharadas de mantequilla
aceite, sal y pimienta
Preparación:
Salpimentamos los filetes y los salteamos en una sartén con un poco de aceite.
En una sartén aparte freímos los huevos, procurando que la clara quede recogidita. Los reservamos.
Tostamos las rebanadas de pan. Una vez tostadas, las ponemos en una fuente y colocamos un filete encima de cada una de ellas.
Derretimos la mantequilla en un cazo y vertemos por encima de los filetes. Rociamos con unas gotas de limón.
Colocamos un huevo frito encima de cada uno de los filetes. Montaremos el plato finalmente, adornándolo con unas rodajas de limón.
La ternera blanca es una carne que proviene de terneros muy jóvenes y que han sido alimentados exclusivamente con leche materna.
Es una carne prácticamente inodora y de un sabor mucho más suave y delicado que la ternera roja, por lo que se debe considerar un producto gourmet. Tiene un bajo contenido en grasas y una textura tierna por lo que la hace ideal para niños y personas mayores por ser mas fácil de masticar y digerir.











