viernes, 24 de marzo de 2017

Garbanzos con espinacas y albóndigas de bacalao




Dentro de las legumbres, los garbanzos se consideran los de mas fácil digestión, quizá debido a que estimulan los jugos gástricos. Tienen un importante efecto anticolesterol y son muy recomendables para las personas con sobrepeso o hipertensión. su contenido lípido es muy bajo y aportan vitaminas A, E, y D, a las que tenemos que sumar la vitamina A y los minerales de las espinacas. Este es un característico guiso de las tierras de secano y es un guiso muy típico para la época de Semana Santa.  

Ingredientes para 4 personas:

350 gr de garbanzos
500 gr de espinacas
una cebolla
2 patatas
2 zanahorias
un huevo duro
unas hebras de azafrán de pelo
un tallo de perejil
un diente de ajo pelado
4 cucharadas de aceite de oliva
un tomate pequeño
una cucharadita de sal

Ingredientes para las albóndigas de bacalao:


300 gr de bacalao

un cuenco de moya de pan del día anterior

2 dientes de ajo
un manojo de perejil
un puñadito de piñones

un vasito de aceite
3 huevos

Preparación:

Poner los garbanzos en remojo en agua fría durante 12 horas.
Para preparar las albóndigas de bacalao, desmenuzamos el bacalao, añadimos el pan, el ajo y el perejil picado, los piñones y los huevos, mezclamos todo bien y dejamos reposar unos minutos.
En una olla ponemos el aceite a calentar. Pelamos y picamos la cebolla y la zanahoria y sofreímos durante unos minutos, añadimos el tomate pelado y troceado y seguimos friendo. 



Una vez hecho el sofrito añadimos los garbanzos, cubrimos con agua y cocemos durante 10 minutos en olla rápida.



Mientras se cuecen los garbanzos, lavamos y limpiamos las espinacas, le damos un hervor con agua fría y las ponemos a escurrir en un colador grande.
Ponemos una sartén con aceite a calentar, vamos formando las albóndigas y friéndolas.
Pasados los minutos de cocción de los garbanzos y podamos abrir la olla, es el momento de ponerle las patatas troceadas, las espinacas y las albóndigas de bacalao. 



Hacemos una picada con el azafrán de pelo, el ajo, el perejil y la yema de huevo duro y lo incorporamos a la olla, rectificamos de sal y cocemos durante 10 minutos mas.



Este guiso debe quedar con poco caldo.





miércoles, 22 de marzo de 2017

Cebollas rojas con salsa de nueces


La dulzura natural de las cebollas rojas, se acentúa cuando se hacen a la parrilla o en el horno, y les da carácter suficiente para convertirse en las protagonistas del plato. También quedan muy bien en sándwich como acompañamiento de otros entremeses.
Tienden a ser de tamaño mediano a grande y tener un sabor suave a dulce. A menudo se consumen crudas, asadas o cocinadas levemente con otros ingredientes, o se añaden para dar color a ensaladas.

Reto color y sabor de temporada del mes de Marzo de 2017, con el ingrediente: cebolla

Ingredientes para 4 personas:

4 cebollas rojas medianas
2 cucharadas de aceite de oliva
20 gr de rúcula
15 hojas de perejil
60 gr de queso de cabra cortado en trozos
sal
pimienta negra molida

Ingredientes para la salsa:

65 gr de nueces picadas gruesas
un chile rojo sin semillas cortado fino
un diente de ajo chafado
3 cucharadas de vino tinto
3 cucharadas de aceite de oliva


Preparación:

Precalentar el horno a 200 grados.
Pelar las cebollas y quitar los extremos. Cortarlas en tres rodajas de unos 2 centímetros de grosor, colocarlas en una bandeja de horno. Pintarlas con aceite de oliva, sazonar con un cuarto de cucharadita de sal y una pizca de pimienta negra y asarlas durante unos 40 minutos, hasta que estén cocidas y tengan un color tostado por la parte de arriba. Si no están muy doradas ponerlas con la función del grill durante unos minutos.


Dejar reposar hasta que se enfríen un poco.
Mientras las cebollas se asan, juntar todos los ingredientes para la salsa en un cuenco pequeño con un cuarto de cucharadita de sal. Remover y reservar.


Colocar la rúcula y el perejil en una ensaladera, añadir las cebollas calientes, el queso y repartimos la salsa por encima.



lunes, 20 de marzo de 2017

Pechugas de pollo con jamón y queso.




La pechuga del pollo, es una de las carnes que menos grasa tienen, por lo que está recomendada para dietas de pérdida de peso y otras que limitan la ingesta de grasas. Es una carne un poco insípida por lo que es conveniente cocinarla con algún tipo de salsa que acreciente su sabor. En esta receta he buscado la sencillez y la eficacia para lograr unas pechugas sabrosas, que acompañadas de una ensalada conforman un plato bastante completo.
Para los amantes del pollo, que muchas veces no saben que hacer con las pechugas como es mi caso.
Siempre estoy investigando como hacerlas, porque a la plancha, si están ricas pero la verdad no siempre apetece comerlas de esta manera. En este caso fijaros que receta tan sencilla y que buen resultado se obtiene, con el jamón, el queso y gratinadas resultan una exquisitez.

Ingredientes para 4 personas:

4 pechugas de pollo (de unos 100 gr cada una)
sal
pimienta negra
40 gr de mantequilla
2 cucharadas de aceite de oliva
75 gr de jamón serrano en lonchas finas
50 gr de queso rallado (palmesano, mezcla de quesos, etc)
5 cucharadas de caldo de pollo

Preparación:

Salpimentar las pechugas.
Precalentar el horno a 180 grados centígrados.
Calentar la mantequilla y el aceite en una sartén y freír despacio las pechugas dos o tres minutos por cada lado.


Pasarlas a una fuente apta para horno en la que quepan en una sola capa.
Cubrir cada pechuga con una loncha de jamón, cortada para que no sobresalga y quede de la misma medida que la pechuga.


Espolvorear bien con el queso rallado.


Echar el caldo en la sartén y y remover para que se incorporen los jugos que han dejado las pechugas al freírse, dejar que hierva y regar con este caldo las pechugas.
Hornear durante 10 minutos para que se funda el queso y se mezclen los sabores.
Servir acompañado de una ensalada.




viernes, 17 de marzo de 2017

Banana bread (bizcocho de plátano)


Este bizcocho es el más consumido en los desayunos de Estados Unidos, en todas sus versiones, clásica, light, integral, sin gluten, etc... Lo que ellos llaman bread, en realidad es un bizcocho extremadamente sabroso y jugoso. Recuerda que cuanto más maduros estén los plátanos, mejor, así darán un sabor mas intenso al bizcocho, (de hecho este bizcocho se caracteriza por ser la manera perfecta de aprovechar esos plátanos que están demasiado pasados para comerlos crudos).

Ingredientes:

3 huevos
3 plátanos grandes bien maduros
100 mililitros de aceite de oliva
75 gr de azúcar blanco
75 gr de azúcar moreno
225 gr de harina de repostería
una cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
una cucharadita de canela
100 gr de nueces (opcional)
pepitas de chocolate negro (opcional)

Preparación:

Precalentar el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
Engrasar un molde rectangular tipo plum cake (yo utilizo spray para engrasar, con un resultado excelente).
En un bol batimos los huevos con los dos tipos de azúcar durante unos minutos hasta que resulte una mezcla homogénea. En otro bol tamizamos la harina con la canela, la levadura química y el bicarbonato.
Al bol donde tenemos los huevos y el azúcar incorporamos el aceite, batimos unos segundos y añadimos los ingredientes secos. Mezclamos suavemente.


Chafamos los plátanos con un tenedor. Es muy importante que estén maduros. Los incorporamos a la mezcla, junto a las nueces troceadas y las pepitas de chocolate. Ahora mezclamos con una espátula o lengua, hasta lograr una masa uniforme.


Vertemos la masa en el molde que tenemos engrasado, espolvoreamos con pepitas de chocolate


 y horneamos durante 35 minutos, o hasta que insertemos un palillo y éste salga limpio.


Dejamos enfriar y desmoldamos.



miércoles, 15 de marzo de 2017

Merluza al horno



Un cuarto de hora basta para hacer de una simple merluza frita un plato de primera. Es una receta que hay que incorporar al cotidiano trajín culinario, porque cada vez que se ponga en la mesa se conseguirá un día especial. 
Los huevos y el queso enriquecen este plato en sabor y en nutrientes, aumentando su contenido calórico y en grasas, que son muy reducidas en la merluza. El perejil es muy rico en hierro y en vitamina C. Este plato es rico en proteínas, ideal en épocas de crecimiento o en períodos de convalecencia.

Ingredientes para 4 personas:

Un kg de merluza limpia y cortada en rodajas
2 huevos
2 cucharadas de queso rallado
2 cucharadas de pan rallado
un diente de ajo
un manojo de perejil
4 cucharadas de aceite de oliva
harina
sal y pimienta

Preparación:

Pasar el pescado por la harina y freírlo en una sartén con el aceite a fuego medio, durante 3 minutos por cada lado. Salpimentar, retirar del fuego y ponerlo en una fuente de hornear.












Cocer los huevos en un cazo con agua fría.
Precalentar el horno a 180 grados.
Lavar y picar el perejil y el ajo, y ponerlos en un bol junto con los huevos duros picados, el pan y el queso rallados.


Mezclar bien y repartir el picadillo sobre las rodajas de pescado fritas.


Meter la fuente en el horno y dejar cocer durante 15 minutos.
Servir caliente.


lunes, 13 de marzo de 2017

Macarrones con albóndigas de pavo


Podría decirse que la pasta es el ingrediente mas versátil que encontramos en la cocina. Combina con todo, desde verduras, carne, pescado, etc. Está igual de rica con una salsa simple y económica como con una extravagante y lujosa. Se puede tomar como plato principal, como entrante o en ensalada y gracias a su versatilidad es muy fácil encontrar una receta de pasta para cada ocasión y para cada época del año.

Ingredientes para 4 personas:

350 gr de carne picada de pavo
un diente de ajo picado
2 cucharadas de perejil picado
un huevo ligeramente batido
4 cucharadas de aceite de oliva
una cebolla picada
una rama de apio picada
2 zanahorias picadas
400 gr de tomate triturado en conserva
un vasito de vino blanco
una ramita de romero fresco
una hoja de laurel
350 gr de macarrones
una cucharadita de azúcar
sal y pimienta
50 gr de queso curado rallado para servir

Preparación:

Mezclar en un cuenco la carne picada con el ajo y el perejil. Añadir el huevo y salpimentar.


Con las manos ligeramente enharinadas, ir formando las albóndigas del tamaño mas o menos de una nuez.
Calentar el aceite de oliva en una cazuela, freír las albóndigas y reservarlas.


En el mismo aceite sofreír la cebolla, el apio y las zanahorias a fuego lento durante 10 minutos removiendo de vez en cuando hasta que todo esté tierno.
Añadir el tomate, el romero, la hoja de laurel, la cucharadita de azúcar, sal y pimienta.









Cuando empiece a hervir, tapar la cazuela y dejarlo cocer durante 20 minutos removiendo de vez en cuando. A continuación añadimos el vino y las albóndigas y seguir cocinando a fuego lento durante 25 minutos mas.
Poner a hervir en una olla agua ligeramente salada y cocer la pasta de 8 a 10 minutos, hasta que esté al dente. escurrirla y añadirla a la cazuela con las albóndigas, remover suavemente.


Repartir en los platos y espolvorear generosamente con el queso rallado.